| |
Andrés
Jaso (50 años) – Pamplona
Tenía una doble hernia discal entre L4, L5,
L6, llevaba 2 meses de baja, el dolor era insoportable
no había postura que me consolase, tan solo
un poco de alivio en la posición tumbada en
un triclineo como los emperadores romanos y a cuatro
patas fui en esta postura como me llevó mi
primo en coche a Madrid y como llegué a la
puerta de su consulta.
Vicente queriendo quitar dramatismo dijo a mi mujer
que me acompañaba, ¡qué perrillo
más raro lleva Ud¡.
Había estado 15 días hospitalizado en
Clínica, pero no había nada que me pudiera
quitar el dolor.
Así me atendió Vicente a 4 patas, y
tras un rato me pidió que si me podía
levantar sin dolor, lo hice y sin dolor mi alegría
fue tremenda, la vuelta a Pamplona la hice sentado
normalmente, incluso comí en la mesa de un
restaurante como todos y sin dolor, mi primo que había
sido sacerdote, de vez en cuando decía, ¡si
no lo veo no lo creo!.
Luego le visité varias veces más.
|
|